Piloña es naturaleza. Hay que vivirla a pie, a caballo, en bicicleta, adentrándose en sus bosques o ascendiendo a la cumbre de las montañas, pescando en los ríos o surcando sus aguas en piragua.
El concejo cuenta con gran número de foces y desfiladeros de gran belleza y riqueza biológica, siendo famosos los situados a lo largo del curso del Río Espinaréu. Otro lugar especialmente interesante desde el punto de vista natural es La Marea donde se puede disfrutar de uno de los ríos más limpios y cristalinos de Piloña, famoso por sus truchas, así como de magníficas muestras de arquitectura tradicional, muy bien conservadas en cualquiera de sus pueblos, igual que en los de la parroquia de El Sellón, una de las más montañosas del concejo.
En la próxima Sierra de Xiblaniella se destacan los picos Maoñu y Taranes. El área cuenta con el Arboreto de Miera, una zona boscosa poblada de especies autóctonas, principalmente robles y castaños.

 

   

La flora de Piloña está formada por grandes superficies de bosques de hayas, robles, castaños y avellanos; los valles se dedican al cultivo del nogal y manzano, que forman las pumaradas. Los declives de las montañas se cubren de prados, siempre verdes, que forman espacios naturales de gran belleza: las camperas del Sellón, Cayón, Tebrandi, las majadas de Espineres (Sueve), Brañaviella, La Teja, Muriosa, Aves, Tameces, Pedroso, Ñiaño, Lleranes, Corralín; las calladas de Campucina, Muñera, Arnicio, Piedrafita, Merandi y Terdesierro.
En cuanto a la fauna, destaca la piscícola los ríos y arroyos disponen de abundante trucha común y anguila, especies a las que se pueden añadir otras como el salmón, reo y trucha arco iris. Desde 1970, hay tres cotos trucheros: Infiesto, Villamayor y Espinaredo.

Nuestros montes disponen de abundantes especies muy características de Asturias: el jabalí, el venado y el corzo, la liebre y la perdiz, abundan en el municipio. Sin duda es un territorio ideal para la práctica de la caza. El mapa cinegético está integrado por cuatro zonas: Reserva del Sueve, coto de Tebrandi, coto de caza controlada del concejo, y coto de Piloña-Nava.
   

 

También es necesario mencionar al asturcón, una especie equina oriunda de estos montes. Los últimos asturcones se refugiaron en los montes del Sueve. Aunque se temió por su existencia, ahora la continuidad de la raza autóctona Asturiana, no está amenazada. Cada año, en el mes de agosto, se marcan los asturcones en la Mayada d’Espineres, con la inicial de su propietario. Uno de los mayores espectáculos de la fiesta, es la doma de uno de los adultos.
La Cordillera del Sueve sólo dista 4 km del mar. Su cota más alta es el Picu Pienzu (1.149 metros). Otros picos, algo más bajos, son: Miruenu y Corripies.

Sin duda alguna estamos ante un marco incomparable y que mejor que disfrutarlo en Casona de Bustiello.